Abel Posse en Daimón y Miguel Otero Silva con Lope de Aguirre príncipe de la libertad reinventan de nuevo la asombrosa historia que en los años 1559 y 1560 personificó con inmenso poder de creación trágica aquel terrible aventurero autodenominado «El peregrino, El traidor, El rebelde»: el legenderio Lope de Aguirre que en medio de la selva amazónica declara la guerra a su rey Felipe II y prefiere como su Dios al demonio. Desde allí su nombre infamado por los siglos fue expresión de todo lo satánico, tétrico y perverso que pueda subyacer en la conciencia del hombre. Para la concepción moral de occidente, la figura de Lope de Aguirre es la encarnación misma del «espíritu diabólico del mal» o la imagen siniestra del «príncipe de las tinieblas» quien con su orgullo luciferino se reveló contra su rey y en una desaforada lucha cayó derrotado como el auténtico Luzbel al mundo del hombre caído, del hombre histórico, pues el gran drama de la historia universal se inicia cuando el hombre al perder su inocencia pierde también el privilegio de ocupar el paraiso que Dios le había preparado y deja de «concebirse a sí mismo como un siervo prisionero para transfigurarse en dueño y señor de su destino»1. Destino que Aguirre asume con toda la grandeza de sus fealdades, humillaciones y derrotas para iniciar su peregrinar proyectando su imagen a través del tiempo hasta desembocar en una leyenda oscura, sangrienta y fantasmal que lo presenta como un ser irracional, desalmado, criminal y tirano. Para llenar el vacío que ha dejado esta versión deformada de Lope de Aguirre en el imaginario cultural latinoamericano, la presente tesis pretende realizar una nueva interpretación literaria sobre ese delirante y terrible personaje en las novelas de Miguel Otero Silva Lope de Aguirre príncipe de la libertad y en Daimón de Abel Posse. Asimismo constituye una reflexión sobre el ser de la colectividad americana en la creación de una narrativa que gira en torno a una figura tan controvertida de la historia de los conquistadores españoles en América y que adquiere proporciones de alegoría poética en un mundo de sangre y transgresión.
Lope de Aguirre: de príncipe de las tinieblas a príncipe de la libertad.
- Año: 2001
- Autor: Álvarez Piña, Nelly Y.
- Tutor: José Barroeta
Resumen
Abel Posse en Daimón y Miguel Otero Silva con Lope de Aguirre príncipe de la libertad reinventan de nuevo la asombrosa historia que en los años 1559 y 1560 personificó con inmenso poder de creación trágica aquel terrible aventurero autodenominado «El peregrino, El traidor, El rebelde»: el legenderio Lope de Aguirre que en medio de la selva amazónica declara la guerra a su rey Felipe II y prefiere como su Dios al demonio. Desde allí su nombre infamado por los siglos fue expresión de todo lo satánico, tétrico y perverso que pueda subyacer en la conciencia del hombre. Para la concepción moral de occidente, la figura de Lope de Aguirre es la encarnación misma del «espíritu diabólico del mal» o la imagen siniestra del «príncipe de las tinieblas» quien con su orgullo luciferino se reveló contra su rey y en una desaforada lucha cayó derrotado como el auténtico Luzbel al mundo del hombre caído, del hombre histórico, pues el gran drama de la historia universal se inicia cuando el hombre al perder su inocencia pierde también el privilegio de ocupar el paraiso que Dios le había preparado y deja de «concebirse a sí mismo como un siervo prisionero para transfigurarse en dueño y señor de su destino»1. Destino que Aguirre asume con toda la grandeza de sus fealdades, humillaciones y derrotas para iniciar su peregrinar proyectando su imagen a través del tiempo hasta desembocar en una leyenda oscura, sangrienta y fantasmal que lo presenta como un ser irracional, desalmado, criminal y tirano. Para llenar el vacío que ha dejado esta versión deformada de Lope de Aguirre en el imaginario cultural latinoamericano, la presente tesis pretende realizar una nueva interpretación literaria sobre ese delirante y terrible personaje en las novelas de Miguel Otero Silva Lope de Aguirre príncipe de la libertad y en Daimón de Abel Posse. Asimismo constituye una reflexión sobre el ser de la colectividad americana en la creación de una narrativa que gira en torno a una figura tan controvertida de la historia de los conquistadores españoles en América y que adquiere proporciones de alegoría poética en un mundo de sangre y transgresión.